21 may. 2007

La Cueva de los Cristales

La Cueva de los Cristales Naica, Chihuahua, México

Un bosque de cristales, los más grandes del Mundo.

Un mundo irreal más allá de la fantasía, más allá del ensueño.

Una cueva infernal, a 50° C de temperatura y 100% de humedad, donde las posibilidades de sobrevivencia del ser humano se reducen a sólo unos cuantos minutos.

Una gruta todavía sin explorar.

Una maravilla de la naturaleza descubierta por azar, muy frágil y misteriosa, que podríamos perder de un momento al otro y que pronto será inaccesible, escondida en el corazón de la Tierra.




La Cueva de los Cristales es una pequeña ventana en la inmensidad del tiempo geológico, que hoy el hombre tiene la suerte de poderla abrir gracias a una tecnología innovadora y exclusiva.

Una exploración de alto riesgo, de proporciones «espaciales», más allá de los límites humanos, para entender, estudiar, documentar y salvar... Antes de que sea demasiado tarde.

La Cueva de los Cristales, probablemente la más grande maravilla subterránea de la Tierra, fue descubierta por casualidad en las profundidades de la Mina de Naica, en el Estado de Chihuahua, México.

Se trata de una verdadera macro-geoda: una cueva completamente recubierta por cristales transparentes de selenita, es decir yeso muy puro, algunos de los cuales superan los 12 metros de largo. Definitivamente los cristales más grandes del mundo.

Son estructuras sorprendentes que parecen contradecir la tendencia interminable del Universo hacia el aumento del desorden, el desmoronamiento y el caos. Los macrocristales de Naica demuestran, por el contrario, que también en las profundidades de la Tierra se encuentran procesos con tendencia a crear estructuras ordenadas, así como sucede en la superficie con la vida. Se trata de entender cómo esto fue posible.

Sin embargo, para lograrlo será necesario entrar, y eso no es nada fácil: con una temperatura de alrededor de 48° C y el aire saturado de humedad, uno se encuentra en una situación de «cocción al vapor», por lo cual el tiempo de sobrevivencia del hombre es de unos cuantos minutos.